martes, 21 de mayo de 2013

Mi paso por el colegio en santa cruz.



La verdad es que el recuerdo de mis dos colegios en Taganana  fueron muy bonitos, al contrario que el de santa cruz.

En este empecé mal por culpa de mis vestidos y mi forma de ser, me refiero a que era demasiado ingenua y buena. Que le voy a hacer mi abuela me educo muy bien.

Aparte del motivo que les di para tener algo para meterse conmigo luego llego mi problema de espalda.

Resulta que todo el mundo me tenía por media enana y mi enanismo no era otra cosa que escoliosis, una deformación de la columna, dos enormes curvas parecidas a las curvas de Taganana.

Después de ir al médico y hacerme pasar por mil pruebas tenía que desplazarme a Madrid para que los especialistas de Ramón y Cajal me trataran pues aquí no estaban preparados para eso.

Esa será otra historia que ya contare, lo que pase sola lejos de mi tierra y mi familia.

A lo que íbamos a la vuelta de Madrid vine con una escayola que me cubría  de la cadera a la barbilla.

Es este el nuevo motivo de burlas y mofas para mis nuevos compañeros en el colegio de santa cruz…. Y por desgracia eso sí que no me lo podía quitar como en su tiempo hice con los vestidos que me ponía mi abuela.

Cada tres meses iba a Madrid, una vez escayola y tres meses después corsé, el corsé... Un enorme y aparatoso armamento de metal que también cubría mi cuerpo de la barbilla a las cadenas.

Toda la ropa me quedaba horrible  con los dos aparatos y difícilmente de ocultar bajo la ropa, pero la ventaja del corsé era que me lo podía quitar para dormir y aproveché que la casa de mi tía estaba de camino al colegio y en su casa me quitaba el aparto de metal y me iba al colegio sin él, a la salida del colegio me lo volvía a poner para que no sospechara mi abuela.

Hoy en día me doy cuenta de que hice mal, pero es que en el colegio me trataban como a la leprosa nadie se quería acercar a mí, era como el patito feo del cole.

La cosa cambiaba cuando no iba con el aparato, y a base de golpes me fui haciendo como ellos, de lo cual no me siento orgullosa, pero esa forma de ser me ayudó mucho a ser más valiente y la verdad... un poco más agresiva.

Los años en ese colegio me enseño a ser capaz de enfrentarme a los duros golpes que me estaba dando la vida.

Ahora ya no dormía con mi abuela pues con los aparatos era muy complicado y me refiero a cuando tenía la escayola, la cual no me podía quitar por las noches. En casa de mi abuela había otra habitación con dos camas, pero yo nunca dormí en ellas. Eran para cuando venían mis primas... yo dormía en el comedor en un sofá cama que se habría por las noches para mí, no es que fuera incomodo… ¿pero por qué  yo no podía dormir en una cama de las de adentro? ...Yo al fin y al cabo vivía siempre con ella!!

Al igual que yo siempre comía potajes y macarrones, y los que venían de paso papas fritas y bistec , recuerdo una vez que vino mi tío y mi primo y para ellos había eso de comer y para mí solo potaje, mi tío le pregunto a mi abuela y para isabelita no le pones papas y bistec? Y mi abuela le contesto... si sobra después del potaje le pongo.
 (Tranquila abuela que nunca te he tenido rencor por esas cosas)  sé que eras así y que a tu manera me querías y nunca lo hiciste para hacerme de menos....  Te querré siempre.

 

lunes, 20 de mayo de 2013

¡ Lo que duelen los hijos !


La historia que os voy a relatar trata de la vida de un niño el cual es el ojito derecho de sus padres, este pequeño tiene un hermano mayor al que el adora con toda su alma.

La historia empieza en un pequeño pueblo llamado el Fraile: este pueblecito tiene un bonito colegio y en el comienza sus clases por primera vez nuestro pequeño Lucas.

El pobre Lucas nunca se había separado de su madre, eran totalmente inseparables, la mamá lo mimaba y le consentía todo lo que él quería, tanto que el pequeño se volvió un poco egoísta con respecto a su mama y a su familia, todos tenían que hacer lo que le pedía o imponía, tanta atención hacia él hizo que el pequeño Lucas se fuera haciendo cada vez más difícil de controlar.

El comienzo de Lucas en el colegio no fue nada fácil, todo lo contrario fue muy duro tanto para él como para su mamá. Los dos lloraron muchísimo durante dos largos años de colegio, y aunque su profesora era una bellísima persona nunca consiguió que Lucas se adaptara a sus clases.

Loli su profesora lo hizo lo mejor que pudo pero todo fue inútil, el pequeño solo quería estar con su mamá, aunque ella le decía y le explicaba que en el colegio tenía muchos amigos para jugar y divertirse, además de aprender muchas cosas. El no daba su brazo a torcer, él quería los juegos en el ordenador y los ratos divertidos de videojuegos junto a su mamá.

A el pequeño se le aisló un poco de la vida social de la clase, los niños aprendían día tras día mientras Lucas hacía lo que le daba la gana y sin querer entrar en el círculo de sus pequeños compañeros de clase, solo había algo positivo de todo aquello: su adoración por su maestra y su pequeño grupo de tres en el patio, llamados los tres mosqueteros, para Lucas eso era suficiente; pero no para su mamá que cada día de cole era un suplicio rezando porque ese día dejara de patalear y llorar su pequeño niño. Cuando cerraban las puertas del cole ninguna madre se quedaba más de lo necesario, solo la mamá del  pequeño Lucas se quedaba debajo de una pequeña ventana que daba a la calle trasera del cole hasta dejar de oír llorar a su hijo, solo entonces la mamá se marchaba resignada deseando que llegara la hora para recoger a su pequeño.

Pasaron las vacaciones de verano y llego el nuevo curso del tercer año de preescolar, ahora la amable y paciente maestra de Lucas ya no está en el pequeño colegio del Fraile. La mamá de Lucas se llenó de pánico al saber que su pequeño no permitiría que otra maestra que no fuera Loli le retuviera en clase.

El primer día fue como los años anteriores, con el pequeño detalle de que la maestra no era la antigua y resignada profesora. Ahora ante el pequeño Lucas se encontraba una maestra muy joven y con mucho carácter a la cual el pequeño le sería muy difícil de engañar con su astuta inteligencia, posiblemente la anterior maestra no se percató de la inmensa inteligencia de su pequeño alumno ignorado, solo la familia de Lucas se había dado cuenta de cómo usaba palabras que niños de su edad no sabrían el significado, y el las usaba en cada momento oportuno como si fuera la cosa más normal del mundo.

Por fin acabaron los días de lágrimas para Lucas y su mamá, el pequeño se queda en su colegio sin lloros ni pataleos, la mamá ya no se queda en la puerta sola, se marcha con las demás madres. Se va feliz porque gracias a una joven maestra su pequeño Lucas por fin es feliz en su clase con todos sus compañeros, y desde entonces cada mañana Lucas se levanta preparado para disfrutar de otro divertido día y totalmente integrado con todos sus amigos de cole.

Moraleja: no hay niños malos, solo hay que intentar entenderlos y ayudarlos.   ¡Muchas gracias yaiza!
 
                                                      Hoy mi niño esta cumpliendo 7 añitos!!
                                                                                                       (( Te quiero Andrew )    20/05/2013

jueves, 16 de mayo de 2013

Album de Bautizo

Aunque no soy nada religiosa sí que bauticé a mis dos hijos.
Lo que no harán será la comunión, ni confirmación etc....
Todo esto lo han convertido en un circo de enanos, todo es un gastadero inútil de dinero.
gastas en flores, música y alfombra si te casas.... si bautizas lo mismo pagas al cura, pagas flores, banquetes mas las ropas de dicho bautizo o comunión . y no hablemos si es un funeral...asta morirte cuesta mas que un riñón.
he dejado de creer en todo eso, ya don Isidoro el párroco donde recibí la comunión me dejo claro que costaba mucho esto de ser creyente...a capones aprendí con él  los mandamientos etc.
luego por no pasar por la iglesia tarde 6 meses en que me bautizaran a mi primer hijo, no querían bautizarlo pues estaba en pecado!!
en la boda de mi hermano el mismo cura se puso a recoger la alfombra pues a mi hermano no le llego el dinero para pagarla...( ¿que más le daba si la otra pareja ya la había pagado? ) y casi me deja el jodido cura sin ser la madrina de la boda pues yo no tenia la confirmación, que si le llego a decir que sí se lo hubiera creído y no se me hubiera puesto tonto.
yo creo en Mi, y en los santos y vírgenes que a mi me de la gana, no en todo ese atajo de cucarachas, que si fueran útiles no habrían tantos, parece que se reproducen al mismo ritmo de las asquerosas cucarachas. ( buenas o buenos pocos)  pongo un ejemplo...(Teresa de Calcuta ) un ejemplo de que los buenos pocos...y se mueren antes.

miércoles, 15 de mayo de 2013

TE QUIERO !!

NUNCA VOY A OLVIDARTE, PUES TU SIEMPRE SERAS UNA PARTE MUY IMPORTANTE DE MI VIDA.
AUN NO ME EXPLICO POR QUÉ ME FUI DE TÚ LADO!!
     

martes, 14 de mayo de 2013

Tristeza 2 parte.

Como podéis ver el amor que tenia por mi madre ya no esta, ella se encargo de que lo que yo sentía por ella desapareciera, de que no la pueda ver como una madre si no como la mujer que me tubo en sus entrañas y que después me prestaría como un animalito de compañía... no sé por qué? ....
Pero gracias a ella, a que renuncio a criarme...ahora soy como las personas de las que hablaba de Taganana, (buena gente) y con valores que nunca olvidare pues me los enseño mi autentica madre (mi abuela Herminia).
la mujer que me dio en su medida lo que necesitaba pues aunque nunca me dio un abrazo, ni un beso  me dio su compañía al igual que yo a ella.
También me llegue a cuestionar si ella me quería o solo era eso..(una simple compañía), y es porque nunca me demostró lo que sentía por mí, con mi abuela nunca me falto de nada, me refiero a ropa, calzado y comida... la verdad es que era muy seca, y no lo digo de mala manera, si no que no sabia o no quería demostrarme que me quería.
cuando murió mi bisabuela, mi abuela y yo nos volvimos a santa cruz y yo seguí con mi abuela, al regresar me volvió a apuntar en el colegio, pero no en el de monjas.. en uno publico, y a empezar ..nuevos amigos etc...
La verdad es que me costo mucho pues mi abuela me vestía como una muñeca, vestidos de lazos y muchos volantitos más mis coletas...(" como se reían de mis vestuarios " ),y la verdad es que los vestidos eran bonitos pero no era el tipo de ropa que las niñas llevaban en ese colegio de los Gladiolos....famoso por los ruinillas y gente supuestamente no deseada, por lo menos por mi abuela. de casa de mi abuela al colegio era apenas un kilometro no creo que más, y al lado del colegio vivía mi tía Elena hija de mi abuela y hermana de mi madre, mi tía tenia.. y tiene dos hijos.. mi primo Javi y mi prima Rosana. 
como yo ya sabia ir sola al colegio pasaba por casa de mi tía y me ponía chándal de mi primo y sus tenis para que en colegio no se rieran de mi,,, pasado un tiempo mi tía hablo con mi abuela y la convenció para que me cambiara el vestuario pues esos vestidos ya no se usaban y me estaban humillando en el colegio por mi forma de vestir.
después del colegio venia a casa y después de comer le pedía a mi abuela que si podía ir a casa de mi tía para estar con mis primos y ver la tele...pues mi abuela seguía con la misma de ahorrar, tanto que muchas veces le tenia que pedir permiso para encender la luz pues ya no veía para acabar las tareas del cole.
En casa de mi tía mi primo se aprovechaba de mi, me refiero que él se creía el típico macho y la mujer era la que le tenia que hacer de comer, les cuento.. cuando yo llegaba a casa de mi tía muchas veces ella no estaba y mi primo me dacia que su madre le había dicho que cuando yo llegara le preparara la merienda, era tan torpe que no sabia abrir un pan... y lo digo de verdad, no sabia ni encender el fuego de la cocinilla, le tenia que calentar la leche y hacerle el bocadillo pues mi tía lo tenia ( perdona tía y primo si leéis esto) pero lo tenia amariconado...ja,ja,ja, el solo vivía para el fútbol en esos tiempos era bueno y mi tío al que adoraba era Javi el grande.. le  decíamos así para diferenciarlos cuando hablábamos de ellos. 
Mi tío para mí era una bella persona un padre maravilloso y un currante, a mis primos nunca les faltaron de nada y mucho menos a mi primo, pues mi tía siempre tiro mas por el que por mi prima...(como son las cosas ahora mi tía esta mas apegada a Rosana), mi primo se fue con su padre y gracias a Rosana mi tía no esta tan sola.
Gracias a mi tía Elena yo empecen a ir a casa de mis padres de visita y luego empecé a quedarme los fines de semana, Elena me subía los viernes después del colegio y me volvía a buscar los domingos por la tarde. "Les aseguro que también fue muy difícil y duro"
((( Una extraña en su propia familia.)))


  

Tristeza 1 parte.

Si...tristeza era lo que yo sentía, porque aunque tenia a  mis primos y amigos del colegio yo no tenia como ellos a un padre y una madre que me mandara a la cama y que me arroparan como yo lo hago con mis hijos.
Tristeza de pensar que yo no era lo bastante buena para merecer estar con la que era mi verdadera familia..."dolor por ver unas fotos de unos niños que decían que eran mis hermanos y no poderlos tocar ni ver, ni siquiera  poder jugar con ellos y verlos crecer".
Dolor de ver como se marchaban cuando venían a verme, aún cuando lo recuerdo se me saltan las lagrimas pues es una cosa que nunca he podido superar, será por eso que a mis dos hijos los protejo tanto, que no me acuesto sin darles un beso a cada uno y decirles cuanto los quiero. Eso me hubiera gustado sentir... un beso de mi madre y decirme lo mucho que me quería.
Mi colegio en Taganana era una casita pequeña al lado del bar que tenia la tele que anteriormente ya nombre...ese bar también tenia un teléfono, un teléfono el cual recuerdo como una alegría y un sufrimiento.... alegría cuando venia el del bar a llamarme al colegio para decirme que tenia una llamada de mí madre, y un sufrimiento cuando recuerdo como le preguntaba que cuando vendrían a verme.
Aquella mujer al teléfono era tan necesaria para mí como el aire que respiraba y ella no se daba cuenta de cuanto la necesitaba de lo sola que me sentía y de lo mucho que deseaba que me llevara con ella. ( estaba muy ocupada cuidando el resto de sus hijos )
yo parecía que no le preocupaba, mas de una vez me dejo llorando cuando por teléfono me decía que vendrían a verme el sábado y no venia..." yo me pasaba todo el día mirando hacia el puente para verles venir, oír la pita del coche para echarme a correr camino abajo para estar con ellos. (pero como tantas veces me quedaba esperando a que pasara el fin de semana para ir al colegio y que por teléfono me pusiera una de mil escusas por las cuales no pudo venir a verme) no después de prometerme que volverían pronto.
Cuando más me dolía que no vinieran era cuando cumplía años, no recuerdo ningún cumpleaños en los que estuvieran, se limitaban solo a mandarme mis regalos en la guagua con gente que venia a Taganana, o ya me los traía por adelantado o atrasado mi abuela cuando venia del piso que teníamos en santa cruz.
la verdad es que tampoco me acuerdo de que cuando vivíamos en Santa cruz vinieran a mi cumpleaños, de cuando vivía ahí solo recuerdo de ver a mi padre cuando pasaba por la calle con el camión de la basura, no recuerdo de que mi madre me visitara en casa de mi abuela.
Recuerdo varios de los juguetes que me regalaron en cumples y reyes pero no de que me los dieran en las manos mis padres.. siempre disculpas y quedaban tranquilos.. pensarían que como era una niña no me acordaría de tales cosas, pues sí ...y creo que jamás las olvidaré es más aun no los he perdonado quiero muchísimo a mi padre y daría mi vida por él ...pero nunca podre olvidar que me abandonaron y digo abandonaron pues nunca se me pregunto si yo quería vivir con mi abuela en lugar de vivir con ellos y mis hermanos.
Ahora le doy gracias a Dios porque me criara mi abuela Herminia, bien sabe el porque ase las cosas y pone a cada uno donde se merece.

La vida en Taganana..

Cuando yo vivía en Taganana las cosas y los días se disfrutaban más, se sentían más.
Digo esto porque la gente y las cosas eran diferentes a las de ahora.. tú en Taganana no veías puertas cerradas con llave ni tenias que llamar a la puerta para entrar....simplemente entrabas como si fuera tu casa.
Yo recuerdo de ir por las calles de la chanca y entrar en muchas casas con mi prima, para ir recogiendo en cubos la comida para los cochinos, y en ninguna puerta tocamos, simplemente entrabamos y íbamos derechitas a la cocina, cogíamos los cubos llenos de sobras para los cochinos y nos marchábamos a otra, así por todas las casas...y si nos encontrábamos con alguna de las señoras en la casa, nos daba galletas o nos convidaba a algo.  Las casas solían estar vacías por que muchas señoras estaban atendiendo sus huertos o dando de comer a sus animales y sin miedo alguno dejaban sus casas sin ningún pestillo.
la amabilidad de esta gente era tal que yo sin dudarlo un momento volvería  en el tiempo para volver a vivir cada segundo de aquella vida.
También acompañaba a mi prima a por el pan a la panadería del pueblo, solo cuando no tenia colegio y recuerdo que cuando le llevábamos el pan a una señora que se llamaba Trina entrabamos en su cocina y en el alto de un armarito tenia una lata de metal llena de dulces...mi prima cogía uno y nos lo comíamos a escondidas en el alto de la azotea de Trina.
A mi primo también le acompañaba cuando le tocaba llevar las cabras a pastar, era divertido parecíamos.." Pedro y Heidi "...me gustaba ir a las tierras altas a coger las papas, mi abuela llevaba en una cesta queso de cabra, pan y demás comida y solíamos comer sentados a la sombra de las palmeras. Cuando regresábamos la pobre burra de Mito bajaba cargadita de sacos de papas.
A la prima con la que yo casi siempre estaba le tocaba también limpiar el goro del cochino y a pesar del olor yo también estaba con ella, era un poco maloliente pero era entretenido," seguro que mi prima no pensaba de esa manera". Cuando llegaba la época de la matanza no me gustaba pues al cochino ya uno le había cogido cariño y eso que le dieran al pobre con aquel mazo enorme no era lo que yo hubiera querido para el pobre cerdo, pero el final del cochino estaba escrito.
Mis hijos se asquean cuando les digo que yo me comía los huevos crudos, lo cogíamos le asíamos un agujerito a los lados y para adentro... Antes la gente no tenían tanto colesterol como ahora, las gallinas eran libres y comían a parte del millo que les echaban, todo lo que pillaban por el suelo, las gallinas eran libres de estrés....el único miedo que podían tener las gallinas era el que no pusieran mas huevos o que se los comieran,, "ahí si que iban al caldero"
Los días en Taganana pasaban tranquilos y la gente se juntaba para hacer ganchillo y oír las novelas por la radio....(joder cuantas novelas me trague) pues como fueras a abrir la boca todas te decían ¡¡ciiiiiiiiiiiiiii...que no oímos!!
La radio es lo único que tenían pues que yo recuerde solo vi dos teles en Taganana (la de mi tía Ernestina que casi nunca la encendían y la del bar que había al lado del colegio donde yo estudie).
Pero en Taganana no todo fueron alegrías y cosas buenas, también pase mucha tristeza y dolor pues mi abuela era como mi madre pero la mía verdadera estaba a muchos kilómetros con mi padre y mis hermanos los cual los fui conociendo por fotos que mi madre me mandaba con cartas que me rompían el alma cada vez que las leía en apenas dos líneas me escribía  ( este es tu nuevo hermanito )....( ¿ y yo? )
¿por qué yo no estoy con ellos? ..que me paso a mi?.. que hice  mal? ... por qué yo vivo tan lejos de ellos?.......siempre preguntándome lo mismo y nadie me quería dar una razón, solo que mi abuela estaba sola y yo le daba compañía...  (Yo tengo dos hijos y no puedo ni imaginarme vivir lejos de ellos), ni aun teniendo mil más.

lunes, 13 de mayo de 2013

Mi bisabuela y Mito

De mi bisabuela recuerdo que los que jugábamos con ella a las cartas acabábamos cabreados y dejábamos la partida...(era una tramposa a las cartas).
Le encantaban las galletas que tenia su mismo nombre, eran redondas y llenas de azúcar por encima de ellas...yo recuerdo que tenían un agujero en el centro y yo cogía cuatro o cinco me las metía en el dedo y salía corriendo a comerlas afuera, debajo del tarajal donde solía jugar con mis primos.
Madre María, que así la llamaban todos, siempre estaba sentada en un sillón de color verde, el cual le habían puesto cerca de la ventana para que le diera sol.. traía a mi abuela Herminia loca, pues siempre estaban peleándose pues aunque mi bisabuela tenia mas de 90 años era una rueda de fuego...y digo esto pues no paraba, bajaba a por los huevos al gallinero y mi abuela cuando la veía le soltaba una bronca, la verdad es que a mi me parecía gracioso, menos cuando mi abuela la hacia llorar....ahí me daba muchísima pena, pues al fin y al cabo la mujer solo quería seguir siendo útil.
La pobre mujer era muy activa y astuta para su edad y digo esto pues siempre estaba esperando que mi abuela fuera para algún sitio para ella hacer lo que quería....lo que me daba un asco horrible era que tenia siempre al lado del sillón una escupidera de metal de color blanca, en la cual escupía todo el tiempo....(aquello daba realmente asco) o por lo menos a mi....aun recuerdo su pelo totalmente gris con un moño parecido a un pequeño ruedo, que se hacia en la cabeza y luego se ponía un pañuelo negro como la muñeca doña Rogelia.
Quiero confesar algo que me he guardado mucho tiempo, ahora me da vergüenza pero cuando lo hice era una niña...( "yo... orinaba en la cama de mi bisabuela")...no...no por las noches y sin querer, la orinaba durante el día, cuando me veía tan desesperada porque no podía ir al cagadero pues la carretera estaba llena de gente...salía corriendo hacia el cuarto de nosotras me bajaba las bragas y me sentaba por los pies de la cama y me dejaba orinar...ya se que es una guarrada...(pero era una niña)
ahora me pongo a pensar en ello y me pregunto ¿Por qué  no cogí una escupidera?... la verdad es que no lose...me he arrepentido siempre de esta acción y mucho mas porque mi pobre bisabuela se llevo mas de una bronca por mi culpa...pues mi abuela pensaba que maría era la que se orinaba en la cama..
tampoco logro entender por que mi abuela no se dio cuenta que las meadas estaban muy abajo para ser de mi bisabuela.
Mito... o tío Mito como yo le llamaba... de el recuerdo con mucha claridad su sombrero y sus dos perros: clavel y Bartolo, el mas grande era clavel un perro inmensamente noble, y Bartolo era pequeño pero daba miedo, tenia los dientes por fuera y daba la impresión de que te iba a morder en cuanto le fueras a tocar. Yo le tenia mucho miedo y solo acariciaba a clavel....los dos perros eran totalmente fiel a Mito y le acompañaban a todas partes.
Dormían en casa en un pequeño rincón acomodado para ellos, no me acuerdo de que le paso a Bartolo , pero si que tengo un vago recuerdo de que clavel enfermo y que mito salió con el y la escopeta y cuando regreso volvió solo sin clavel....(no pregunte) supe que aunque el cariño que le tenia mito al perro era enorme, no tubo mas remedio que acabar con su sufrimiento...tubo que ser muy duro pues mi tío Mito estuvo varios días triste.
Mito también a parte de los perros tenia cabras y una burra...la cual yo cuando niña me empeñaba que se tenia que acostar para dormir, y mito me repetía que la burra dormía de pie...cuando se llevaba la burra del corral yo jugaba en el con mis juguetes a que era mi casita, la barría y la tenia limpia aunque el olor no desaparecía...
Para mi Mito era un lobo solitario siempre solo con sus animales, también lo recuerdo cuando se vestía de monaguillo para acompañar a la virgen de la nieves, mi abuela le planchaba la bata blanca con la plancha de las de carbón, la abría y le ponía trozos de carbón para calentarla.
Mi tío Mito fue una gran persona, a mi me gustaba mucho jugar por las noches con el y con mi abuela a las cartas antes de irnos a dormir..( Pasados muchos años después supe por mi madre que se caso con una señora que yo también conocía de pequeña, ya están muertos también y por cosas de la vida no pude ir a su entierro, pero donde quiera que este le daré siempre las gracias por ser parte de mi niñez.

viernes, 10 de mayo de 2013

felíz dia de la madre..


¡¡ Nos vamos a Taganana !!

Nos vamos a Taganana... La madre de mi abuela, mi bisabuela María necesita que mi abuela se ocupe de ella y nos mudamos al pueblo.
A mi me apunta al colegio y esto es lo que recuerdo de mi vida en este pueblo el cual me robo el corazón.
Quiero que me perdonéis si voy de salto en salto pero es que son tantas cosas que es difícil saber que fue primero y que después...lo hare como pequeños relatos de mil cosas que ahí me sucedieron.
Empezaré por la casa, voy a tratar de explicarles como era donde vivíamos y quienes....
en esa casa vivía antes que nosotras, mi bisabuela (María, y su hijo Mito) y ahora mi abuela Herminia y yo.
la casa tenia dos dormitorios, el del fondo era el de nosotras, en el cual dormía mi bisabuela en una enorme cama, con un colchón que era totalmente relleno de paja,,, si señores de paja, no veáis como pesaba eso.
La otra cama mas pequeña que la anterior, era para dormir mi abuela Herminia y yo, la habitación era de techo alto.." y como no" de bellísimas bigas de madera y teja, teníamos un pequeño ventanuco por donde entraba el sol por las mañanas más una silla sin fondo con una escupidera blanca de metal debajo de ella, era  para mi bisabuela María, la pobre estaba muy viejita para llegar hasta la escupidera y levantarse por eso le inventaron lo de la silla sin fondo.
El siguiente dormitorio el de Mito... una cama de un cuerpo, una silla para poner la ropa y una pequeña mesilla de noche...(me imagino que debajo de la cama otra escupidera) pues en esta casa no había baño...
También en la casa después de las habitaciones se encontraba una pequeña sala con un sillón para sentarse mi bisabuela María, una gran cómoda de madrera donde guardaban ropa más la galletas que mi abuela le traía de santa cruz a su madre...las cuales yo le robaba a escondidas pues si no mi abuela me regañaba..
Una enorme puerta de madera separaba esa sala de la siguiente habitación, mejor dicho de la cocina. Una gran mesa pegada a la pared frente a un pequeño ventanuco el cual dejaba entrar algo de luz, no mucha pero lo suficiente para ver, recuerdo un pequeño mueble donde mi abuela guardaba varias cosas entre ellas las enormes latas de dulce guayabo que mi madre me mandaba con gente que venia para Taganana en la guagua desde la capital.
También teníamos en un pequeño rincón una pequeña cocina.. en ese comedor con cocina pasábamos ratos muy entretenidos jugando mito, mi abuela y yo a las cartas, a la ronda robada, al tute, etc... yo cogía  granos de millo de las gallinas para jugar a las cartas cuando alguien ganaba se arrayaba un millo y al final el que más millo tenia ganaba.
cuando llovía y nos quedábamos sin luz....mi abuela tenia el típico farol para poner la vela dentro, y yo me privaba toda por llevarla hasta el dormitorio para dormir...que tontería me parece ahora, pero cuanto significaba para mí aquella pequeña responsabilidad de que no se apagara el farol...en la cocina vieja era donde mi abuela preparaba los ricos quesos de cabra,me gustaba ayudarla a apretar el queso para que saliera todo el suero y muchas veces me dejaba ponerle yo la sal. y del techo recuerdo aun con un poco de asco los cuajos colgando para hacer los quesos...ahí también era donde mi tío Mito colgaba los cabritos para matarlos y limpiarlos, que pena me daba el oírlos y mucho más por que yo los veía crecer...en la cocina teníamos una mesa grande en las que siempre habían dos barreños para fregar la losa...no teníamos fregadero, ni un grifo de donde saliera el agua... No... el agua había que ir a buscarla camino abajo, a un chorro... así le decían.
a una pequeña fuente de la cual salía una llave de la que todos cogíamos el agua que necesitábamos para todo... para lavar, fregar , lavarnos....y digo lavarnos pues no teníamos baño y mucho menos ducha...la ropa la lavábamos en las huertas, cerca de los chorros habían unas piedras de lavar y lavábamos ahí y luego tendíamos en casa...nosotras al no tener baño en casa nos lavábamos en una pequeña salita que teníamos entre la habitacion y la sala, cerrábamos la puerta y mi abuela calentaba un enorme caldero de agua en el fuego y en un inmenso barreño de metal  primero me lavaba la cabeza y luego ya podía meterme en el barreño...esa era mi bañera y la de todos en casa.
Seguro que muchos que no conocéis Taganana os preguntareis ¿ y cuando tenían que ir al baño?
pues íbamos "al cagadero".. sí , "explico" el cagadero estaba pasando la casa de mi tía Ernestina , un pequeño habitáculo de piedras sin techo y sin puerta...  mi problema no era tener que ir al cagadero por no tener baño en casa, era cuando venia gente y estaban delante de dicho sitio...te imaginas sin puerta y con gente en la carretera, pues a buscarte la vida. ¡¡Nunca entendí por que nadie puso aunque sea una colcha como cortina en la entrada!!
voy a contar una cosa que hicimos mi prima y yo, por esos apuros de los que hablaba...resulta que a  ella le dio un apretón, pero no podíamos ir al cagadero en la carretera había gente.. todos justo delante del cagadero, mi prima ya no podía esperar más y cogimos y nos fuimos al cuarto de mi abuela, mi prima se resiso de su apretón en una bolsa plástica y después de acabar cerro la bolsa y no se le ocurrió otra cosa que tirarla por la pequeña ventana del dormitorio, la bolsa fue a caer en el jardín de los vecinos de la casa de  al lado..
días mas tardes les oímos comentar en la carretera sobre el regalo que se encontraron en el jardín, pero nunca dijimos nada,,, hasta hoy.
me reservo el nombre de mi prima, pero si lee esto seguro que se acuerda.
Pues sigo con el tema del agua y lo divertido que era para mí el ir a buscarla al chorro, para las demás no creo que fuera tan divertido, más que nada lo digo por los pedazos de bidones que ellas traían a la cabeza.
Mi garrafita era de 5 litros de color rojo y tapa blanca...mi abuela me colocaba el ruedo en la cabeza y me cargaba la garrafa sobre la cabeza.
yo de equilibrio nada...tenia que agarrar con una mano la garrafa para que no se me viniera al suelo, ellas eran una maquinas... en la cabeza unos pedazos de enormes bidones y en las manos más garrafas.
La verdad es que no se por que nosotros no teníamos baño, pues mi tía al lado si tenia y que yo sepa Lola también, pero bueno ya no importa y es una anécdota más para mis hijos.
yo creo que por la forma en la que viví  siempre me hiso valorar  mucho más las pequeñas cosas de la vida y añoro todo aquello, que aún siendo una vida un poco más dura, creo sinceramente que era mejor que la que ahora tenemos.    (pido perdón por no saber escribir y por mis faltas de ortografía) el pobre del ordenador hace lo que puede.. jajaja.

Mis cosas

Las cosas que recuerdo de aquella casa en donde vivía con mi abuela son muchas, mis mañecas y juguetes .. los cuales mi abuela se encargaba de que estuvieran como cuando me los dejaron los reyes ...¡¡ nuevos!!
me los bajaba del alto de su armario y mientras ella se dormía en el sofá yo jugaba en silencio para no molestarla. Y según acababa de jugar, todo a sus cajas y a lo alto del armario otra ves.
Mi abuela tenia una muñeca que era de ella, se llamaba Rosaura y tenia un bonito vestido de primera comunión... para que os hagáis una idea el vestido era de mi tamaño al igual que la muñeca ...me encantaba sacarle el pelo y peinarla y cuando me cansaba le recogía el pelo por detrás de su espalda con una rosca que tenia detrás de su espalda.
Muchas veces me paraba a pensar si la muñeca sentiría lo mismo que yo sentía cuando todas las mañanas mi abuela me hacia un par de coletas como las de pipi, "que dolor más grande" aún recuerdo como me tiraba según daba vueltas al elástico marrón,  ¿ recodáis las gomas del pelo elásticas ? las de antes ...
las que partían todo el pelo y si se hacia un nudo veías las estrellas para sacarlo del pelo...no sin arrancar un montón de ellos, ¡¡ yo si las recuerdo !!..." como para olvidarlas"
después de las coletas con la cara lavada y totalmente despierta gracias a los tirones de pelo, me ponía mi uniforme ...polo blanco y falda azul marina con peto y bailarinas azules. colonia.... la de mi abuela.. que rico olía ese armario cuando mi abuela sacaba el frasco de colonia, no recuerdo como se llamaba pero su olor nunca lo voy a olvidar.
entre tantas cosas buenas también habían otra no tan buenas...(las cucarachas)...me daba un miedo horrible encender la luz por la noche, salían de todas partes y en un momento desaparecían...
Otra cosa que tenia mi abuela es que era  muy tacañeja con el tema del gasto, en casa tenia un pequeño televisor y el cual casi nunca se encendía, para ver la tele subíamos a casa de unos vecinos doña Julia y su marido, del cual nunca supe como se llamaba el pobre hombre.
En esa casa me vi todo el mundial de naranjito, vi todos los episodios de la abeja maya, Heidi, Marco.. etcc.
También recuerdo con mucho dolor el recuerdo de ver pasar a mi padre por debajo de esa ventana cuando pasaba por las noches con un enorme camión recogiendo la basura, yo bajaba corriendo por aquellas escaleras como si en ello me fuera la vida para darle un beso, después de despedirme subía con los ojos llenos de lagrimas y preguntándome como siempre ¿por que yo no estaba con mis padres y hermanos? y vivía sola con mi abuela.
Mi padre muchas veces me traía algunos juguetes que había encontrado durante la semana entre las basuras que la gente tiraba.
En el tema de comida no es que mi abuela fuera una experta, "pero como echo de menos ese caldo de huevo" y mi plato preferido (macarrones con tomate)...los cuales duraban veces demasiado pues creo que más de una ves me los comí ya ácidos.... (Estas perdonada abuela)..ja,ja,ja.


jueves, 9 de mayo de 2013

Mis unicas fotos de pequeña.




 



MI abuela..(Mi Madre)









Santa Cruz

Quiero compartir mis recuerdos con quien los quiera leer.
Muchas veces tratamos de pesados a quienes nos cuenta sus alegrías o desgracias, y como no quiero ser pesada lo escribo solo para quien lo quiera leer..
Se que mi vida no tiene mayor importancia que la de los demás pero es mi vida, lo que he vivido, reído y sufrido.
También es una forma de sacar toda la angustia de mi corazón, y liberarme un poco de un peso que llevo muchos años guardando dentro de mi.
 
 
 
                 MIS RECUERDOS EN SANTA CRUZ
 
 
 
 
Mis primeros recuerdos de la niñez son en Santa cruz, vivía con mi abuela Herminia.
De la casa recuerdo que yo dormía con mi abuela en su cama, yo era un fisquito y por ello dormía entre mi abuela y la pared, recuerdo cuando mi abuela después de que comiéramos nos acostábamos a dormir la siesta cosa que no me gustaba nada, me giraba para la pared y me ponía a imaginar juegos con los dibujos que tenia el papel de la pared.
La pare estaba empapelada con unos simpáticos ratoncitos subidos a un tren... después de estar un rato mirando aquel tren lleno de ratones me dormía, así un día tras otro.
yo empecé en un colegio de monjas en santa cruz, un colegio muy estricto en el que reinaba un absoluto silencio..
las monjas tenia muy mala leche, y por lo más mínimo te arrestaban de rodillas y debajo de ellas pequeñas piedras de picón, recuerdo que más de una ves al querer levantarme me fallaban las fuerzas en las piernas, eran crueles...y no te dejaban explicar que tú no habías hablado o cometido esa falta por la cual te estaban poniendo aquel castigo.
el patio de ese colegio estaba lleno de enormes arboles que llenaban todo de hojas.
al colegio me llevaban dos chicas mayores que yo, vivían en el edificio de atrás y me trataban muy bien.
cuando salíamos del cole me compraban chuches y polos, por desgracia también recuerdo que casi todos los días venia meada,, sí ,, por culpa de las monjas me orinaba encima por no dejarme ir al baño, solían tardar en dejar ir al baño y cuando me daban permiso ya no llegaba a tiempo.