martes, 21 de mayo de 2013

Mi paso por el colegio en santa cruz.



La verdad es que el recuerdo de mis dos colegios en Taganana  fueron muy bonitos, al contrario que el de santa cruz.

En este empecé mal por culpa de mis vestidos y mi forma de ser, me refiero a que era demasiado ingenua y buena. Que le voy a hacer mi abuela me educo muy bien.

Aparte del motivo que les di para tener algo para meterse conmigo luego llego mi problema de espalda.

Resulta que todo el mundo me tenía por media enana y mi enanismo no era otra cosa que escoliosis, una deformación de la columna, dos enormes curvas parecidas a las curvas de Taganana.

Después de ir al médico y hacerme pasar por mil pruebas tenía que desplazarme a Madrid para que los especialistas de Ramón y Cajal me trataran pues aquí no estaban preparados para eso.

Esa será otra historia que ya contare, lo que pase sola lejos de mi tierra y mi familia.

A lo que íbamos a la vuelta de Madrid vine con una escayola que me cubría  de la cadera a la barbilla.

Es este el nuevo motivo de burlas y mofas para mis nuevos compañeros en el colegio de santa cruz…. Y por desgracia eso sí que no me lo podía quitar como en su tiempo hice con los vestidos que me ponía mi abuela.

Cada tres meses iba a Madrid, una vez escayola y tres meses después corsé, el corsé... Un enorme y aparatoso armamento de metal que también cubría mi cuerpo de la barbilla a las cadenas.

Toda la ropa me quedaba horrible  con los dos aparatos y difícilmente de ocultar bajo la ropa, pero la ventaja del corsé era que me lo podía quitar para dormir y aproveché que la casa de mi tía estaba de camino al colegio y en su casa me quitaba el aparto de metal y me iba al colegio sin él, a la salida del colegio me lo volvía a poner para que no sospechara mi abuela.

Hoy en día me doy cuenta de que hice mal, pero es que en el colegio me trataban como a la leprosa nadie se quería acercar a mí, era como el patito feo del cole.

La cosa cambiaba cuando no iba con el aparato, y a base de golpes me fui haciendo como ellos, de lo cual no me siento orgullosa, pero esa forma de ser me ayudó mucho a ser más valiente y la verdad... un poco más agresiva.

Los años en ese colegio me enseño a ser capaz de enfrentarme a los duros golpes que me estaba dando la vida.

Ahora ya no dormía con mi abuela pues con los aparatos era muy complicado y me refiero a cuando tenía la escayola, la cual no me podía quitar por las noches. En casa de mi abuela había otra habitación con dos camas, pero yo nunca dormí en ellas. Eran para cuando venían mis primas... yo dormía en el comedor en un sofá cama que se habría por las noches para mí, no es que fuera incomodo… ¿pero por qué  yo no podía dormir en una cama de las de adentro? ...Yo al fin y al cabo vivía siempre con ella!!

Al igual que yo siempre comía potajes y macarrones, y los que venían de paso papas fritas y bistec , recuerdo una vez que vino mi tío y mi primo y para ellos había eso de comer y para mí solo potaje, mi tío le pregunto a mi abuela y para isabelita no le pones papas y bistec? Y mi abuela le contesto... si sobra después del potaje le pongo.
 (Tranquila abuela que nunca te he tenido rencor por esas cosas)  sé que eras así y que a tu manera me querías y nunca lo hiciste para hacerme de menos....  Te querré siempre.

 

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