viernes, 10 de mayo de 2013

¡¡ Nos vamos a Taganana !!

Nos vamos a Taganana... La madre de mi abuela, mi bisabuela María necesita que mi abuela se ocupe de ella y nos mudamos al pueblo.
A mi me apunta al colegio y esto es lo que recuerdo de mi vida en este pueblo el cual me robo el corazón.
Quiero que me perdonéis si voy de salto en salto pero es que son tantas cosas que es difícil saber que fue primero y que después...lo hare como pequeños relatos de mil cosas que ahí me sucedieron.
Empezaré por la casa, voy a tratar de explicarles como era donde vivíamos y quienes....
en esa casa vivía antes que nosotras, mi bisabuela (María, y su hijo Mito) y ahora mi abuela Herminia y yo.
la casa tenia dos dormitorios, el del fondo era el de nosotras, en el cual dormía mi bisabuela en una enorme cama, con un colchón que era totalmente relleno de paja,,, si señores de paja, no veáis como pesaba eso.
La otra cama mas pequeña que la anterior, era para dormir mi abuela Herminia y yo, la habitación era de techo alto.." y como no" de bellísimas bigas de madera y teja, teníamos un pequeño ventanuco por donde entraba el sol por las mañanas más una silla sin fondo con una escupidera blanca de metal debajo de ella, era  para mi bisabuela María, la pobre estaba muy viejita para llegar hasta la escupidera y levantarse por eso le inventaron lo de la silla sin fondo.
El siguiente dormitorio el de Mito... una cama de un cuerpo, una silla para poner la ropa y una pequeña mesilla de noche...(me imagino que debajo de la cama otra escupidera) pues en esta casa no había baño...
También en la casa después de las habitaciones se encontraba una pequeña sala con un sillón para sentarse mi bisabuela María, una gran cómoda de madrera donde guardaban ropa más la galletas que mi abuela le traía de santa cruz a su madre...las cuales yo le robaba a escondidas pues si no mi abuela me regañaba..
Una enorme puerta de madera separaba esa sala de la siguiente habitación, mejor dicho de la cocina. Una gran mesa pegada a la pared frente a un pequeño ventanuco el cual dejaba entrar algo de luz, no mucha pero lo suficiente para ver, recuerdo un pequeño mueble donde mi abuela guardaba varias cosas entre ellas las enormes latas de dulce guayabo que mi madre me mandaba con gente que venia para Taganana en la guagua desde la capital.
También teníamos en un pequeño rincón una pequeña cocina.. en ese comedor con cocina pasábamos ratos muy entretenidos jugando mito, mi abuela y yo a las cartas, a la ronda robada, al tute, etc... yo cogía  granos de millo de las gallinas para jugar a las cartas cuando alguien ganaba se arrayaba un millo y al final el que más millo tenia ganaba.
cuando llovía y nos quedábamos sin luz....mi abuela tenia el típico farol para poner la vela dentro, y yo me privaba toda por llevarla hasta el dormitorio para dormir...que tontería me parece ahora, pero cuanto significaba para mí aquella pequeña responsabilidad de que no se apagara el farol...en la cocina vieja era donde mi abuela preparaba los ricos quesos de cabra,me gustaba ayudarla a apretar el queso para que saliera todo el suero y muchas veces me dejaba ponerle yo la sal. y del techo recuerdo aun con un poco de asco los cuajos colgando para hacer los quesos...ahí también era donde mi tío Mito colgaba los cabritos para matarlos y limpiarlos, que pena me daba el oírlos y mucho más por que yo los veía crecer...en la cocina teníamos una mesa grande en las que siempre habían dos barreños para fregar la losa...no teníamos fregadero, ni un grifo de donde saliera el agua... No... el agua había que ir a buscarla camino abajo, a un chorro... así le decían.
a una pequeña fuente de la cual salía una llave de la que todos cogíamos el agua que necesitábamos para todo... para lavar, fregar , lavarnos....y digo lavarnos pues no teníamos baño y mucho menos ducha...la ropa la lavábamos en las huertas, cerca de los chorros habían unas piedras de lavar y lavábamos ahí y luego tendíamos en casa...nosotras al no tener baño en casa nos lavábamos en una pequeña salita que teníamos entre la habitacion y la sala, cerrábamos la puerta y mi abuela calentaba un enorme caldero de agua en el fuego y en un inmenso barreño de metal  primero me lavaba la cabeza y luego ya podía meterme en el barreño...esa era mi bañera y la de todos en casa.
Seguro que muchos que no conocéis Taganana os preguntareis ¿ y cuando tenían que ir al baño?
pues íbamos "al cagadero".. sí , "explico" el cagadero estaba pasando la casa de mi tía Ernestina , un pequeño habitáculo de piedras sin techo y sin puerta...  mi problema no era tener que ir al cagadero por no tener baño en casa, era cuando venia gente y estaban delante de dicho sitio...te imaginas sin puerta y con gente en la carretera, pues a buscarte la vida. ¡¡Nunca entendí por que nadie puso aunque sea una colcha como cortina en la entrada!!
voy a contar una cosa que hicimos mi prima y yo, por esos apuros de los que hablaba...resulta que a  ella le dio un apretón, pero no podíamos ir al cagadero en la carretera había gente.. todos justo delante del cagadero, mi prima ya no podía esperar más y cogimos y nos fuimos al cuarto de mi abuela, mi prima se resiso de su apretón en una bolsa plástica y después de acabar cerro la bolsa y no se le ocurrió otra cosa que tirarla por la pequeña ventana del dormitorio, la bolsa fue a caer en el jardín de los vecinos de la casa de  al lado..
días mas tardes les oímos comentar en la carretera sobre el regalo que se encontraron en el jardín, pero nunca dijimos nada,,, hasta hoy.
me reservo el nombre de mi prima, pero si lee esto seguro que se acuerda.
Pues sigo con el tema del agua y lo divertido que era para mí el ir a buscarla al chorro, para las demás no creo que fuera tan divertido, más que nada lo digo por los pedazos de bidones que ellas traían a la cabeza.
Mi garrafita era de 5 litros de color rojo y tapa blanca...mi abuela me colocaba el ruedo en la cabeza y me cargaba la garrafa sobre la cabeza.
yo de equilibrio nada...tenia que agarrar con una mano la garrafa para que no se me viniera al suelo, ellas eran una maquinas... en la cabeza unos pedazos de enormes bidones y en las manos más garrafas.
La verdad es que no se por que nosotros no teníamos baño, pues mi tía al lado si tenia y que yo sepa Lola también, pero bueno ya no importa y es una anécdota más para mis hijos.
yo creo que por la forma en la que viví  siempre me hiso valorar  mucho más las pequeñas cosas de la vida y añoro todo aquello, que aún siendo una vida un poco más dura, creo sinceramente que era mejor que la que ahora tenemos.    (pido perdón por no saber escribir y por mis faltas de ortografía) el pobre del ordenador hace lo que puede.. jajaja.

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