La historia que os voy a relatar trata de la vida de un niño el cual
es el ojito derecho de sus padres, este pequeño tiene un hermano mayor al que
el adora con toda su alma.
La historia empieza en un pequeño pueblo llamado el Fraile: este
pueblecito tiene un bonito colegio y en el comienza sus clases por primera vez
nuestro pequeño Lucas.
El pobre Lucas nunca se había separado de su madre, eran totalmente
inseparables, la mamá lo mimaba y le consentía todo lo que él quería, tanto que
el pequeño se volvió un poco egoísta con respecto a su mama y a su familia,
todos tenían que hacer lo que le pedía o imponía, tanta atención hacia él hizo
que el pequeño Lucas se fuera haciendo cada vez más difícil de controlar.
El comienzo de Lucas en el colegio no fue nada fácil, todo lo
contrario fue muy duro tanto para él como para su mamá. Los dos lloraron
muchísimo durante dos largos años de colegio, y aunque su profesora era una
bellísima persona nunca consiguió que Lucas se adaptara a sus clases.
Loli su profesora lo hizo lo mejor que pudo pero todo fue inútil, el
pequeño solo quería estar con su mamá, aunque ella le decía y le explicaba que
en el colegio tenía muchos amigos para jugar y divertirse, además de aprender
muchas cosas. El no daba su brazo a torcer, él quería los juegos en el
ordenador y los ratos divertidos de videojuegos junto a su mamá.
A el pequeño se le aisló un poco de la vida social de la clase, los
niños aprendían día tras día mientras Lucas hacía lo que le daba la gana y sin
querer entrar en el círculo de sus pequeños compañeros de clase, solo había
algo positivo de todo aquello: su adoración por su maestra y su pequeño grupo
de tres en el patio, llamados los tres mosqueteros, para Lucas eso era
suficiente; pero no para su mamá que cada día de cole era un suplicio rezando
porque ese día dejara de patalear y llorar su pequeño niño. Cuando cerraban las
puertas del cole ninguna madre se quedaba más de lo necesario, solo la mamá
del pequeño Lucas se quedaba debajo de una
pequeña ventana que daba a la calle trasera del cole hasta dejar de oír llorar
a su hijo, solo entonces la mamá se marchaba resignada deseando que llegara la
hora para recoger a su pequeño.
Pasaron las vacaciones de verano y llego el nuevo curso del tercer
año de preescolar, ahora la amable y paciente maestra de Lucas ya no está en el
pequeño colegio del Fraile. La mamá de Lucas se llenó de pánico al saber que su
pequeño no permitiría que otra maestra que no fuera Loli le retuviera en clase.
El primer día fue como los años anteriores, con el pequeño detalle
de que la maestra no era la antigua y resignada profesora. Ahora ante el
pequeño Lucas se encontraba una maestra muy joven y con mucho carácter a la
cual el pequeño le sería muy difícil de engañar con su astuta inteligencia,
posiblemente la anterior maestra no se percató de la inmensa inteligencia de su
pequeño alumno ignorado, solo la familia de Lucas se había dado cuenta de cómo
usaba palabras que niños de su edad no sabrían el significado, y el las usaba
en cada momento oportuno como si fuera la cosa más normal del mundo.
Por fin acabaron los días de lágrimas para Lucas y su mamá, el
pequeño se queda en su colegio sin lloros ni pataleos, la mamá ya no se queda
en la puerta sola, se marcha con las demás madres. Se va feliz porque gracias a
una joven maestra su pequeño Lucas por fin es feliz en su clase con todos sus
compañeros, y desde entonces cada mañana Lucas se levanta preparado para
disfrutar de otro divertido día y totalmente integrado con todos sus amigos de
cole.
Moraleja: no hay niños malos, solo hay que intentar entenderlos y
ayudarlos. ¡Muchas gracias yaiza!
Hoy mi niño esta cumpliendo 7 añitos!!
(( Te quiero Andrew ) 20/05/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario