lunes, 20 de mayo de 2013

¡ Lo que duelen los hijos !


La historia que os voy a relatar trata de la vida de un niño el cual es el ojito derecho de sus padres, este pequeño tiene un hermano mayor al que el adora con toda su alma.

La historia empieza en un pequeño pueblo llamado el Fraile: este pueblecito tiene un bonito colegio y en el comienza sus clases por primera vez nuestro pequeño Lucas.

El pobre Lucas nunca se había separado de su madre, eran totalmente inseparables, la mamá lo mimaba y le consentía todo lo que él quería, tanto que el pequeño se volvió un poco egoísta con respecto a su mama y a su familia, todos tenían que hacer lo que le pedía o imponía, tanta atención hacia él hizo que el pequeño Lucas se fuera haciendo cada vez más difícil de controlar.

El comienzo de Lucas en el colegio no fue nada fácil, todo lo contrario fue muy duro tanto para él como para su mamá. Los dos lloraron muchísimo durante dos largos años de colegio, y aunque su profesora era una bellísima persona nunca consiguió que Lucas se adaptara a sus clases.

Loli su profesora lo hizo lo mejor que pudo pero todo fue inútil, el pequeño solo quería estar con su mamá, aunque ella le decía y le explicaba que en el colegio tenía muchos amigos para jugar y divertirse, además de aprender muchas cosas. El no daba su brazo a torcer, él quería los juegos en el ordenador y los ratos divertidos de videojuegos junto a su mamá.

A el pequeño se le aisló un poco de la vida social de la clase, los niños aprendían día tras día mientras Lucas hacía lo que le daba la gana y sin querer entrar en el círculo de sus pequeños compañeros de clase, solo había algo positivo de todo aquello: su adoración por su maestra y su pequeño grupo de tres en el patio, llamados los tres mosqueteros, para Lucas eso era suficiente; pero no para su mamá que cada día de cole era un suplicio rezando porque ese día dejara de patalear y llorar su pequeño niño. Cuando cerraban las puertas del cole ninguna madre se quedaba más de lo necesario, solo la mamá del  pequeño Lucas se quedaba debajo de una pequeña ventana que daba a la calle trasera del cole hasta dejar de oír llorar a su hijo, solo entonces la mamá se marchaba resignada deseando que llegara la hora para recoger a su pequeño.

Pasaron las vacaciones de verano y llego el nuevo curso del tercer año de preescolar, ahora la amable y paciente maestra de Lucas ya no está en el pequeño colegio del Fraile. La mamá de Lucas se llenó de pánico al saber que su pequeño no permitiría que otra maestra que no fuera Loli le retuviera en clase.

El primer día fue como los años anteriores, con el pequeño detalle de que la maestra no era la antigua y resignada profesora. Ahora ante el pequeño Lucas se encontraba una maestra muy joven y con mucho carácter a la cual el pequeño le sería muy difícil de engañar con su astuta inteligencia, posiblemente la anterior maestra no se percató de la inmensa inteligencia de su pequeño alumno ignorado, solo la familia de Lucas se había dado cuenta de cómo usaba palabras que niños de su edad no sabrían el significado, y el las usaba en cada momento oportuno como si fuera la cosa más normal del mundo.

Por fin acabaron los días de lágrimas para Lucas y su mamá, el pequeño se queda en su colegio sin lloros ni pataleos, la mamá ya no se queda en la puerta sola, se marcha con las demás madres. Se va feliz porque gracias a una joven maestra su pequeño Lucas por fin es feliz en su clase con todos sus compañeros, y desde entonces cada mañana Lucas se levanta preparado para disfrutar de otro divertido día y totalmente integrado con todos sus amigos de cole.

Moraleja: no hay niños malos, solo hay que intentar entenderlos y ayudarlos.   ¡Muchas gracias yaiza!
 
                                                      Hoy mi niño esta cumpliendo 7 añitos!!
                                                                                                       (( Te quiero Andrew )    20/05/2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario